Sobre Los prodigios, Alberto Morate:
"Fuerza, sabiduría, valentía, astucia, resistencia, carisma, y más, harán falta para superar las pruebas, para salvar tributos, para conocer la verdad y el futuro de lo que nunca podrá ser.
Arriesgada y desafiante puesta en escena que cuenta con el espectador como juez y parte, como instigador o mediador, como partícipe o auxiliar de campo."